¿REALIZACIÓN HUMANA?

Hoy se está imponiendo la cultura de la producción y el consumo, olvidándonos de los demás, de los pobres y de la naturaleza.
Se trata de un "modelo de deshumanización" contra el que ¿podemos luchar?

lunes, 27 de febrero de 2012

De pocos y muchos

Manu Goiri

“Los muchos pobres dejarán de morir de hambre,
cuando los pocos ricos dejen de morir de indigestión.”

Pero a los pocos ricos, de tanto acumularlo se les indigesta el dinero robado a los muchos pobres.

Pero los pocos ricos no mueren por ello de indigestión.
 ¿Cómo iban a hacerlo?

Se apropian de los muchos pocos
que les quedan a los muchos pobres
para que los muchos sigan muriendo de hambre
y los pocos de indigestión.

Porque la riqueza la crean los muchos pobres,
y la pobreza la generan los pocos ricos.

Así, los pocos disfrutan su vida de gordas vacas
y los muchos sufren la vida con gordas flaquezas.

Una misma injusticia es gozada por los pocos ricos
y padecida por los muchos pobres.

domingo, 26 de febrero de 2012

Macaco: “Love Is The Only Way”




One, dos
One, dos, tres
Love, love, love, Is the only way, Is the only way
'Cause for the world you are someone
But for someone you're the world
Love, love, love, Is the only way

Para unos el amor es despertar, Una vacuna sin comerciar
Un baile de dos que va a compás, Si la suma es buena da 3 o mas
Otros con el amor calculan interés, Y si lo rompen calculan otra vez
Oye, dime En que lado quieres estar

Love, love, love Is the only way, Is the only way
'Cause for the world you are someone
But for someone you're the world

Para unos el amor es caminar, Es un espejo donde mirar
Una protesta del corazón, Si no lo escuchas es respondon
Otros con el amor juegan a amarrar, Y entre los dedos se les suele escapar
Oye, dime En que lado quieres estar

Love, love, love, Is the only way, Is the only way
'Cause for the world you are someone
But for someone you're the world
Viene, va, when love is coming, Dreaming of some loving to love
Viene, va, va, when love is coming, Dreaming of some loving to love
Viene va, viene, va, when love is coming
Dreaming of some loving to love
One love, One love

Love, love, love, Is the only way, Is the only way
'Cause for the world you are someone
But for someone you're the world
Love, love, love, Is the only way, Is the only way
'Cause for the world you are someone
But for someone you're the world

miércoles, 22 de febrero de 2012

Decrecimiento te guste o no

Serge Latouche, profesor emérito de economía de la Universidad de Orsay

Los partidarios del decrecimiento escuchan a menudo cosas como "¡el decrecimiento ya está teniendo lugar!". Es un poco apresurado. Nuestro crecimiento puede ser débil, pero todavía no hemos entrado en crecimiento negativo. Con un PIB de mil billones de euros, un 1% de crecimiento sigue siendo diez billones, lo que equivale al 10% del PIB de un país con sólo cien billones de euros (niveles en los que se mueven los países del Sur). Esto sigue siendo demasiado para la regeneración de la biosfera. Pero, lo que es más importante, un proyecto de sociedad de decrecimiento es radicalmente diferente al crecimiento negativo. Lo primero sería comparable a un austero tratamiento al que nos sometemos voluntariamente para mejorar nuestro bienestar ante la amenaza de la obesidad por un consumo excesivo. Lo segundo sería una dieta forzosa que nos puede matar de hambre. Se ha dicho una y otra vez: no hay nada peor que una sociedad de crecimiento sin crecimiento.

Sabemos que si el crecimiento simplemente se ralentiza, nuestras sociedades se sumen en la confusión por causa del paro, el aumento de la brecha entre los ricos y los pobres, el descenso del poder adquisitivo de los más pobres de la sociedad y por el abandono de los programas sociales, sanitarios, educativos, culturales y medioambientales que aseguran un mínimo nivel de vida. Si tenemos que cambiar de dirección, este será el retroceso social y cultural al que nos tendremos que enfrentar. En una conferencia de 1974 titulada Su ecologismo y el nuestro, André Gorz afirmó: "Esta caída en el crecimiento y la producción que hubiera podido ser buena en otro sistema (menos coches, menos ruido, más aire, jornadas laborales más cortas, etc.) tendrá efectos completamente negativos: la producción contaminante se convertirá en un producto de lujo fuera del alcance de las masas, aunque seguirá estando al alcance de quienes se lo puedan permitir; las desigualdades crecerán, los pobres serán relativamente más pobres y los ricos, más ricos".

El decrecimiento tan sólo puede tenerse en consideración en una "sociedad de decrecimiento", es decir, como parte de un sistema basado en otra lógica. La alternativa es, por tanto, decrecimiento o barbarie. Una sociedad que elija vivir con sobriedad como sugieren aquellos que están en contra de las sociedades de crecimiento, implicaría trabajar menos para vivir mejor, consumir menos pero mejor, producir menos residuos y reciclar más. En pocas palabras recuperar el sentido de proporcionalidad y una huella ecológica sostenible. Buscar la propia felicidad en la interacción social y no en la acumulación frenética. Todo esto requiere una seria descolonización de nuestras mentes, pero las circunstancias nos pueden ayudar a conseguirlo. Los adictos al sistema ciertamente dirán que ya no volverán a ir de vacaciones a las Seychelles. Tendrán que conformarse. La edad de oro del consumismo en kilómetros ha quedado atrás. El deseo de viajar y la necesidad de aventura están, sin duda, inscritas en la esencia del hombre y son fuentes de enriquecimiento que no deberían desaparecer, pero la industria del turismo ha convertido la legítima curiosidad y la investigación educativa en una industria de consumo destructiva. Lo mismo le ha sucedido a la cultura y el tejido social de los países "de destino". El vicio de viajar cada vez más lejos, más rápido, más a menudo (y siempre con los precios más bajos) se debe reconsiderar a la baja. Ante la falta de petróleo y el desequilibrio climático, los viajes serán cada vez más cerca, menos frecuentes, más lentos y más costosos en dinero. A decir verdad, este vicio es tan serio únicamente por el vacío y el desencanto que nos hace vivir cada vez más virtualmente y viajar, en realidad, a expensas del planeta.

Woody Allen dijo que hemos llegado a una bifurcación decisiva. Un camino nos lleva a la extinción de la especie y el otro a la desesperación. Añade: "Espero que seamos capaces de tomar la decisión correcta". El primer desvío es el que hemos tomado. El segundo es el del crecimiento negativo que genera hambre, guerras, pandemias y que probablemente está controlado por un poder eco-fascista o eco-totalitario, cuyas premisas estamos ya experimentando. El decrecimiento representa una tercera vía: elegir la sobriedad. Para eso tenemos que crear otra manera de relacionarnos con el mundo, con la naturaleza, con las cosas y los seres que pueda ser universalizada en una escala humana. Las sociedades que autolimitan su capacidad para producir también son sociedades alegres.

Leído en la web: rebelión.org

jueves, 16 de febrero de 2012

Presentación del libro "Queremos el pan y las rosas"

El miércoles 7 de marzo, se presenta en Bilbao el libro de Lucía Ramón “Queremos el pan y las rosas” (Ediciones HOAC). Será en el edificio Barria, Plaza Nueva nº 4 (48005 Bilbao) a la 19:30 horas.

El libro “aborda la situación de las mujeres y sus proyectos de emancipación ante la feminización de la pobreza, la explotación laboral, la discriminación, la violencia y la dominación que experimentan. En él se explora la contribución del cristianismo y las iglesias a la liberación de las mujeres.

Los movimientos feministas constituyen una innovación social, política y espiritual que está contribuyendo a cambiar la realidad en muchos lugares del mundo. La autora realiza una reflexión sobre la importancia de la emergencia de las mujeres como sujeto de transformación social y da a conocer los planteamientos de las teologías feministas centrándose especialmente en la propuesta del eco-feminismo.

Los movimientos emancipatorios de mujeres cristianas muestran cómo el factor religioso y espiritual, en clave liberadora, puede contribuir a hacer más plena la vida de las mujeres y mejorar las condiciones de vida de todas y todos.
Estamos ante un libro destinado a ser leído por varones y mujeres con el fin de que instauremos nuevas relaciones de igualdad y reciprocidad.”

viernes, 10 de febrero de 2012

El cuento de la reforma laboral

Montxo López


-“¿Por qué siguen haciendo reformas laborales, si ya llevamos ocho en los últimos años, y vamos de mal en peor?”-Preguntó el  que sabía poco, al que lo sabía todo.

-“Esta es la definitiva, no acabará con el paro, pero marcará un antes y un después en la situación laboral”-Respondió el que lo sabía todo.

-“Pero, precisamente, ¿no sería la solución al problema del paro lo que podría marcar un antes y un después? ¿Y rebajando las indemnizaciones por despido, se consigue algo?”- Insistió el que sabía poco.

-“Claro hombre-respondió el que lo sabía todo- Las empresas tendrán más flexibilidad y contratarán con más libertad.”

-“Ah vale, ya lo entiendo: las empresas tendrán más libertad y más dinero para contratar a más personas. Pero hay muchas empresas que están ganando mucho dinero y en lugar de contratar a gente, se lo llevan a paraísos fiscales para no tributar en España”-insistió tercamente el que sabía poco.

-“Naturalmente, eso lo hacen todas las grandes empresas, pero no mezcles churras con merinas: una cosa es el trabajo y otra el beneficio”-explicó pacientemente el que lo sabía todo.

-“¿Y no podría hacer el gobierno una reforma para que las empresas no se pudieran llevar el dinero tan alegremente, y tuvieran que destinar parte de los beneficios a contratar gente?”-propuso absurdamente el que sabía poco.

-“Pero ¿cómo van a hacer eso? ¿Y la LIBERTAD de mercado, donde quedaría? ¡No querrás que nos convirtamos en comunistas!”-contestó indignado el que lo sabía todo- “Comprendo que, como no entiendes de economía, hagas ese tipo de propuestas, pero hay cosas que no se pueden decir tan a la ligera. Nuestra sociedad se sustenta en los supremos valores de la libertad de empresa y de mercado.”

-“Perdona”-se disculpó el que sabía poco-“a veces uno se deja llevar por ideas que parecen razonables, pero claro… igual no lo son. Fíjate (ya sé que es una tontería) pero también había pensado que, como el Estado es la mayor empresa del  país, y anda tan mal de dinero, si las empresas y los ricos no defraudaran tanto, se podría contratar a más gente”

-“Tranquilo, son ideas absurdas que andan soltando por ahí los sindicatos y otros andrajosos del estilo. ¿Para qué va a querer el estado contratar a más gente, si sobra la mitad?”

-“Bueno… yo había pensado que, como cada vez hay más lista de espera en la sanidad, y cuando el profesor de mi hija está de baja no le ponen sustituto, y…”-sugirió el que sabía poco.

-“Pero eso es porque el estado no ofrece servicios de calidad –le cortó el que lo sabía todo- Tú acude a la empresa privada, y ya verás qué diferencia.”

-“Es que, como estoy en paro… no ando muy sobrado de dinero”-se disculpó el que sabía poco.

-“Bueno, pero eres LIBRE”-concluyó el que lo sabía todo.

jueves, 9 de febrero de 2012

Pedro Guerra: “Huesos”




Podrían ser, a simple vista, sólo huesos, desvencijados huesos enterrados al borde del camino. Abandonados huesos, no acariciados huesos de un dolor no amortajado. 

Pero no son, a simple vista, sólo huesos, desvencijados huesos. En el calcio del hueso hay una historia: desesperada historia, desmadejada historia de terror premeditado. 

Y habrá que contar, desenterrar, emparejar, sacar el hueso al aire puro de vivir. Pendiente abrazo, despedida, beso, flor, en el lugar preciso de la cicatriz. 

Podrían ser, a simple vista, sólo huesos, amoratados huesos, olvidados sin fecha, en el camino. Abaratados huesos, invertebrados huesos de un adiós no reclamado. 

Pero no son, a simple vista, sólo huesos, amoratados huesos. En el calcio del hueso hay una historia: acaudillada historia, desmemoriada historia; el horror no solventado. Y habrá que contar, desenterrar, emparejar, sacar el hueso al aire puro de vivir. Pendiente abrazo, despedida, beso, flor, en el lugar preciso de la cicatriz.