Montxo López
-“¿Por qué siguen haciendo reformas laborales, si ya llevamos ocho en los últimos años, y vamos de mal en peor?”-Preguntó el que sabía poco, al que lo sabía todo.
-“Esta es la definitiva, no acabará con el paro, pero marcará un antes y un después en la situación laboral”-Respondió el que lo sabía todo.
-“Pero, precisamente, ¿no sería la solución al problema del paro lo que podría marcar un antes y un después? ¿Y rebajando las indemnizaciones por despido, se consigue algo?”- Insistió el que sabía poco.
-“Claro hombre-respondió el que lo sabía todo- Las empresas tendrán más flexibilidad y contratarán con más libertad.”
-“Ah vale, ya lo entiendo: las empresas tendrán más libertad y más dinero para contratar a más personas. Pero hay muchas empresas que están ganando mucho dinero y en lugar de contratar a gente, se lo llevan a paraísos fiscales para no tributar en España”-insistió tercamente el que sabía poco.
-“Naturalmente, eso lo hacen todas las grandes empresas, pero no mezcles churras con merinas: una cosa es el trabajo y otra el beneficio”-explicó pacientemente el que lo sabía todo.
-“¿Y no podría hacer el gobierno una reforma para que las empresas no se pudieran llevar el dinero tan alegremente, y tuvieran que destinar parte de los beneficios a contratar gente?”-propuso absurdamente el que sabía poco.
-“Pero ¿cómo van a hacer eso? ¿Y la LIBERTAD de mercado, donde quedaría? ¡No querrás que nos convirtamos en comunistas!”-contestó indignado el que lo sabía todo- “Comprendo que, como no entiendes de economía, hagas ese tipo de propuestas, pero hay cosas que no se pueden decir tan a la ligera. Nuestra sociedad se sustenta en los supremos valores de la libertad de empresa y de mercado.”
-“Perdona”-se disculpó el que sabía poco-“a veces uno se deja llevar por ideas que parecen razonables, pero claro… igual no lo son. Fíjate (ya sé que es una tontería) pero también había pensado que, como el Estado es la mayor empresa del país, y anda tan mal de dinero, si las empresas y los ricos no defraudaran tanto, se podría contratar a más gente”
-“Tranquilo, son ideas absurdas que andan soltando por ahí los sindicatos y otros andrajosos del estilo. ¿Para qué va a querer el estado contratar a más gente, si sobra la mitad?”
-“Bueno… yo había pensado que, como cada vez hay más lista de espera en la sanidad, y cuando el profesor de mi hija está de baja no le ponen sustituto, y…”-sugirió el que sabía poco.
-“Pero eso es porque el estado no ofrece servicios de calidad –le cortó el que lo sabía todo- Tú acude a la empresa privada, y ya verás qué diferencia.”
-“Es que, como estoy en paro… no ando muy sobrado de dinero”-se disculpó el que sabía poco.
-“Bueno, pero eres LIBRE”-concluyó el que lo sabía todo.