¿REALIZACIÓN HUMANA?

Hoy se está imponiendo la cultura de la producción y el consumo, olvidándonos de los demás, de los pobres y de la naturaleza.
Se trata de un "modelo de deshumanización" contra el que ¿podemos luchar?

domingo, 15 de enero de 2012

Violencia y reconciliación en Euskadi.

Montxo López


El pasado sábado asistí al taller de Baketik sobre “Reconciliación de la convivencia”. A continuación expreso algunas conclusiones personales que han fructificado gracias al mismo.

Somos seres relacionales. Por ello, el conflicto es parte de la vida (no es bueno ni malo). Nos obliga a hacer elecciones (éticas) con efectos constructivos o destructivos.

Para la gestión constructiva de un conflicto es importante una premisa: la determinación de elaborarlo éticamente: no dar un valor absoluto a mi causa, sino priorizar siempre la dignidad humana. Esto no siempre es fácil porque una persona sana (sin graves trastornos mentales) es un ser con capacidad de mejorar, pero también de auto-engañarse.

Después de un conflicto destructivo, la reconciliación es la recuperación de una convivencia basada en el respeto y la aceptación mutua (no amistad, no es necesario). No es un proceso sólo socio-político. Es personal y social.

La reconciliación exige que podamos ponernos delante de un chaval de 14 años (que no ha vivido el conflicto) y saber responder a estas tres preguntas:
Sobre el pasado: ¿Qué ha sucedido y por qué?
Sobre el presente: ¿Qué hay que hacer ahora?
Sobre el futuro: ¿Qué hay que hacer para que no vuelva a ocurrir?
Y que las respuestas a estas tres preguntas sean compartidas por toda la sociedad.

El sujeto de la reconciliación es la sociedad. A las víctimas hay que dejarlas en paz. La reconciliación no es un deber de las víctimas (no podemos obligarlas). Las víctimas deben ser beneficiarias de un proceso, cuyo sujeto es la sociedad.

Dentro de los objetivos del proceso de reconciliación hay uno personalizado y urgente: reconocer y reparar en lo posible, el daño a las víctimas. Otros objetivos son remendar los desgarros del tejido social, y construir una convivencia basada en el consenso sobre sus bases y funcionamiento.

No debe haber vencedores y vencidos. Sí puede haber ideas vencidas (el uso de la violencia) y vencedoras, pero a las personas hay que integrarlas, para una nueva cultura de la convivencia.

A los presos se les puede recomendar (puede ser bueno para la sociedad, para las víctimas y también para ellos mismos) que pidan perdón por el daño causado, pero no se puede imponer. Una petición de perdón impuesta no sirve de nada.

Respecto a la política penitenciaria, es preciso que se den dos premisas: que el valor supremo de la misma sea la integración social, y que se cumpla la ley. Con sólo estas dos premisas, hay mucho margen de maniobra.

Hay una frase que puede resumir todo lo anterior: tan firmes y  determinados debemos estar en esclarecer y reconocer el pasado, como en promover un futuro de integración social.

Para finalizar, a continuación se aportan algunos datos que nos sitúan el conflicto, datos de violaciones de derechos humanos en el caso vasco (entre 1960 y 2010), extraídos del material didáctico del taller de Baketik:

  •    Víctimas mortales causadas por distintas ramas de ETA y Comandos Autónomos Anticapitalistas: 829 (486 miembros de las fuerzas armadas y cuerpos policiales y 343 civiles)
  •     Personas heridas por las acciones de estos grupos: entre 3.500 y 5.500.
  •    Personas secuestradas por distintas ramas de ETA y CAA: 84 (11 con resultado de muerte)
  •      Personas extorsionadas con el llamado “impuesto revolucionario”: no existe un censo. Miles de personas.
  •      Personas escoltadas por sufrir la amenaza de ETA: en los últimos 20 años, más de 2.000.
  •   Kale Borroka (sabotajes y atentados con artefactos caseros): aproximadamente 4.500
  •     Víctimas mortales causadas por el GAL, BVE y ATE: 73 víctimas mortales provocadas por grupos de extrema derecha, para-policiales y para-estatales. (Quedan 2 casos sin esclarecer)
  •   Heridos por acciones de los mismos autores: 670.
  •  Personas secuestradas o desaparecidas por estos grupos: 40 personas secuestradas (5 con resultado de muerte), 3 siguen desaparecidas y 2 sin esclarecer.
  •   Víctimas mortales causadas por acciones policiales que vulneraron derechos humanos: 102 (quedan 16 casos sin esclarecer)
  •    Personas torturadas: No es fácil de determinar. No sirven como referencia solo las denuncias (más de 6.000) ni solo los casos juzgados (algunas decenas). Según informes internacionales no puede considerarse sistemática ni solo esporádica.


Otros casos que, aunque no constituyen estrictamente violaciones de derechos humanos, representan historias de graves sufrimientos.

  •        Alrededor de 200 personas han resultado muertas en otras circunstancias: policías y miembros de ETA suicidados, disparos fortuitos mortales entre cuerpos policiales diferentes, muertos por sus propios artefactos explosivos, o por descargas eléctricas…
  •         Alrededor de 5.000 familias han tenido algún familiar encarcelado. En las dos últimas décadas, a la mayoría de las personas presas se les ha aplicado una política penitenciaria de alejamiento. En el viaje a las cárceles, 16 allegados han fallecido por accidente de tráfico. Organismos pacifistas y de derechos humanos como Gesto por la Paz o Elkarri han considerado que esta política de alejamiento es una condena añadida que recae sobre las familias y no se ajusta a derecho.
  •        Cientos de niñas y niños han quedado húerfanos/as, muchas personas con secuelas físicas y psíquicas por situaciones de violencia extrema, familias destrozadas, vidas truncadas… miles de historias de sufrimiento irreversible y anónimo quedan en el camino de la historia de los últimos 50 años en nuestro país.

2 comentarios:

Belén dijo...

Aínda que case nunca deixo comentarios, leo de vez en cando este estupendo blog.
Vai un texto galego pola paz para conmemorar o 30 de xaneiro:

UNHA VEZ
Unha vez houbo un home
que nunca dixo, meu.
Petou nas portas do mundo,
chamou no meu corazón.
Falaba con palabras
que semellaban pombas.
As cousas á súa beira
púñanse brancas.
Nascíalle nos ollos un abrente
coma un río de luz,
ou coma un mar lonxano de gueivotas.
Un bálsamo de amor
tiña aquil home
pra ista miña dor
sin nome.
( Celso Emilio Ferreiro)

Mon dijo...

Eskerrik asko, Belén, por compartir este hermoso poema.

Voy a apropiarme de un comentario dejado por Ángeles en vuestro blog de Édelingua (que ahora descubro con gusto):
"A Paz ten que estar nas nosas mans, firmes e abertas para axudar."