¿REALIZACIÓN HUMANA?

Hoy se está imponiendo la cultura de la producción y el consumo, olvidándonos de los demás, de los pobres y de la naturaleza.
Se trata de un "modelo de deshumanización" contra el que ¿podemos luchar?

sábado, 25 de junio de 2011

Marcha Popular Indignada

En estos días se está poniendo en camino la Marcha Popular Indignada. Saliendo desde distintos puntos de la geografía española, a lo largo de un mes, recorrerá barrios y pueblos, por distintas rutas que confluirán en Madrid el día 23 de Julio.

“Las Marchas realizarán y compartirán asambleas en cada pueblo y en cada barrio por el que discurra esta marcha de dignidad y transformación.

Las asambleas, constituidas como encuentros para el intercambio de ideas y palabras, recogerán las inquietudes, las reivindicaciones, las experiencias y las luchas de todos los pueblos. Recopilando todas ellas se elaborará un gran libro y se establecerá un diálogo ininterrumpido entre las acampadas, ciudades, pueblos, barrios e individuos, encaminado hacia la construcción de un mundo más justo donde quepamos todas las personas.

Muchas de las personas que forman el movimiento se quedarán trabajando en las asambleas que ya están en marcha, tan necesarias para continuar luchando por este movimiento pacífico y por esta causa. Marchas y asambleas seguirán siempre en contacto y diálogo. Saldremos unas pocas, pero cuando lleguemos a Madrid seremos la suma de todas esas voces, de todas las voluntades, y seremos miles.

Este es un camino que parte de la humildad del que camina, escucha y dialoga. Sabemos que el proceso de transformación social de hacer un mundo mejor implica “un largo” aprendizaje. Esta es una forma de decir que el camino es largo, pero a los caminos largos se les mide con pasos pequeños, y ese es el propósito de esta marcha.

Nuestra indignación se convierte en escucha y nuestras acciones se encaminan hacia la construcción de nuevas vías de participación, transformaciones sociales, democráticas y pacíficas.

Como personas que caminan, como caminantes indignadas, queremos recoger la enseñanza de otras marchas populares que recorrieron antes que nosotras otros caminos para encontrarse con otras personas y aprender, y compartir y recordar, que no, que en realidad nunca hemos estado dormidas y que muchas otras personas antes que nosotras también caminaron, resistieron, inventaron, cambiaron sus vidas y que de ellas podemos aprender.

¡Caminemos, pues!”