Hoy se está imponiendo una manera de pensar, sentir y actuar: el tener más para consumir más de forma individualista, olvidándonos de los demás, de los pobres y de la naturaleza.
El valor más grande y apeticible es el dinero. Esta cultura nos está influyendo, aunque sea inconscientemente.
Se trata de un "modelo de deshumanización" contra el que ¿podemos luchar?

viernes 31 de julio de 2009

Consume hasta morir


Consume hasta morir cualquier cosa enlatada.
Consume hasta morir los productos 3x2 de oferta.
Consume hasta morir cosas inútiles que harán
de tu vida un paraíso artificial.
Consume hasta morir televisión basura pública.
Consume hasta morir ejercicios en casa sin esfuerzo.
Consume hasta morir medicamentos innecesarios.
Consume hasta morir una imagen que no es la tuya.
Consume hasta morir servicios médicos privados
sin lista de espera.
Consume hasta morir supertriunfitos, operaciones
supervivientes y los mejores años de tu vida.
Consume hasta morir la mierda del futbol hasta en verano.
Consume hasta morir,en fin, aquello que te quieren vender y no te hace falta.

Borja Escajedo

miércoles 29 de julio de 2009

La queremos viva

Hola:

Te escribo para compartir contigo el testimonio de una mujer valiente. Su nombre es Ascensión Anguita y su historia la de una mujer que, nueve años después de sobrevivir al intento de asesinato por parte de su ex marido, sigue luchando por obtener ayuda y protección para ella y todas las mujeres y niñas en su situación.

En noviembre de 2000, tras varios años de amenazas, el entonces marido de Ascensión la agredió brutalmente en la puerta de su casa.

Ella sobrevivió gracias a la intervención de otras personas. Él fue condenado a 15 años de prisión y a pagar una indemnización por las lesiones, las secuelas y el daño moral.

A día de hoy, Ascensión no ha cobrado ni un céntimo de la indemnización. Ella y sus dos hijas reciben una pensión por incapacidad de apenas 400 euros y viven con miedo las salidas del agresor de prisión con permiso. Y eso pasa seis días todos los meses, en los que vive escondida sufriendo absoluta indefensión.

Desgraciadamente, el caso de Ascensión no es único en el Estado español. Son muchas las mujeres y niñas, incluidas las víctimas de trata, que sufren violencia de género a manos de otras personas entre las que se encuentran parejas, ex parejas, agentes del estado y particulares. Muchas las víctimas que, tras la agresión, no reciben protección ni reparación.

¡Actúa!
Firma ahora y exige al Gobierno que se comprometa a acabar de forma integral con todas las formas de violencia hacia mujeres y niñas.

Muchas gracias por tu compromiso.

Un abrazo

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional Sección Española



domingo 26 de julio de 2009

Cambio climático

video

jueves 23 de julio de 2009

El Sur Trabaja


Ya se puede realizar una visita virtual a la exposición itinerante e interactiva de la campaña de sensibilización “El Sur Trabaja” de la Fundación Paz y Solidaridad de CCOO Andalucía.

Representa una visita en tres dimensiones de la exposición que ya se ha expuesto en siete de las ocho provincias andaluzas, e incluye paneles, videos, un juego multimedia y un espacio para expresar opiniones.

A través de la exposición, pretendemos que los y las visitantes puedan contemplar, comprender y vivir los efectos que la globalización está originando en el mundo del trabajo; la deslocalización empresarial y las consecuencias que se derivan de ello, la importancia de que las empresas asuman sus responsabilidades a nivel social y medioambiental y las acciones que se pueden emprender entre todos/as para promover la defensa y el cumplimiento de las Normas Fundamentales del Trabajo como garantía de un trabajo digno que permita una vida digna.

Enlaces:

Visita la exposición

martes 21 de julio de 2009

La responsabilidad de la empresa en la encíclica Cáritas in veritate


La Encíclica del Papa Benedicto XVI, emitida el 29 de junio de 2009, contiene muchas referencias al tema de la responsabilidad empresarial (www.vatican.va/phome_sp.htm).

Reproducimos a continuación algunas de ellas con un brevísimo comentario para ponerlas en el contexto de las discusiones sobre el papel de la empresa en la sociedad y enfatizando algunas frases claves. No hace falta agregar más, hablan por sí solas. Animamos al lector a leerlas de forma desapasionada, sin prejuicios y hacer sus propias reflexiones.

Sobre la responsabilidad del individuo en la gestión de la responsabilidad de las instituciones.

No se debe olvidar que el mercado no existe en su estado puro, se adapta a las configuraciones culturales que lo concretan y condicionan. En efecto, la economía y las finanzas, al ser instrumentos, pueden ser mal utilizados cuando quien los gestiona tiene sólo referencias egoístas. De esta forma, se puede llegar a transformar medios de por sí buenos en perniciosos... Por eso, no se deben hacer reproches al medio o instrumento sino al hombre, a su conciencia moral y a su responsabilidad personal y social.

Sobre la visión cortoplacista de muchas empresas y sobre la responsabilidad de la empresa hacia los stakeholders.

Uno de los mayores riesgos es sin duda que la empresa responda casi exclusivamente a las expectativas de los inversores en detrimento de su dimensión social. Debido a su continuo crecimiento y a la necesidad de mayores capitales, cada vez son menos las empresas que dependen de un único empresario estable que se sienta responsable a largo plazo, y no sólo por poco tiempo, de la vida y los resultados de su empresa… El mercado internacional de los capitales, en efecto, ofrece hoy una gran libertad de acción. Sin embargo, también es verdad que se está extendiendo la conciencia de la necesidad de una «responsabilidad social» más amplia de la empresa. ...se va difundiendo cada vez más la convicción según la cual la gestión de la empresa no puede tener en cuenta únicamente el interés de sus propietarios, sino también el de todos los otros sujetos que contribuyen a la vida de la empresa: trabajadores, clientes, proveedores de los diversos elementos de producción, la comunidad de referencia…

Se ha de evitar que el empleo de recursos financieros esté motivado por la especulación y ceda a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato, en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, su propio servicio a la economía real...

Sobre la importancia de la responsabilidad en la cadena de valor, en el offshoring

…no es lícito deslocalizar únicamente para aprovechar particulares condiciones favorables, o peor aún, para explotar sin aportar a la sociedad local una verdadera contribución para el nacimiento de un sólido sistema productivo y social, factor imprescindible para un desarrollo estable…

Y para terminar vale la pena recordar un resumen del papel de los beneficios en la vida de la empresa de la Encíclica Centesimus Annus de Juan Pablo II, de hace mas de 18 años, del 1 de mayo de 1991, que también es muy rica en alusiones a la responsabilidad social de la empresa.

Cuando una empresa da beneficios significa que los factores productivos han sido utilizados adecuadamente y que las correspondientes necesidades humanas han sido satisfechas debidamente. Sin embargo, los beneficios no son el único índice de las condiciones de la empresa… Los beneficios son un elemento regulador de la vida de la empresa, pero no el único; junto con ellos hay que considerar otros factores humanos y morales que, a largo plazo, son por lo menos igualmente esenciales para la vida de la empresa.

lunes 20 de julio de 2009

Diego Torres: "Color esperanza"


Sé que hay en tus ojos con solo mirar
que estas cansado de andar y de andar
y caminar girando siempre en un lugar

Sé que las ventanas se pueden abrir
cambiar el aire depende de ti
te ayudara vale la pena una vez más

Saber que se puede querer que se pueda
quitarse los miedos sacarlos afuera
pintarse la cara color esperanza
tentar al futuro con el corazón

Es mejor perderse que nunca embarcar
mejor tentarse a dejar de intentar
aunque ya ves que no es tan fácil empezar

Sé que lo imposible se puede lograr
que la tristeza algún día se irá
y así será la vida cambia y cambiará

Sentirás que el alma vuela
por cantar una vez más

Vale más poder brillarQue solo buscar ver el sol

viernes 17 de julio de 2009

La crisis y la libertad



Llaman crisis a no gastar sin ton ni son. Sí, ya sé que cuando se habla de crisis se apunta sobre todo al des­empleo y a la hi­poteca frustrada.

Pero eso es una pequeña parte de la cuestión. En la rece­sión, en “la crisis”, el sistema se tambalea por el hundimiento de emporios provocado por el mare­moto financiero en Norteamérica cuya resaca termina en Europa y al final en España, campeona de la trapisonda y del chanchullo. La “crisis” propiamente dicha no es más que una cadena de lu­cros cesantes con la secuela luego de la sangría del empleo. Des­pués de eso, o además de eso, la crisis sigue siendo un sarcasmo, unas “no ganancias” de los poseedores de la Tierra, de los grandes propietarios, de las grandes superficies que acusan el retrai­miento de la demanda. De la demanda, sí, pero de cosas su­perfluas. ¿Acaso se construían masivamente en España, por ejemplo, pisos baratos, viviendas sociales? ¿Acaso íbamos en pos de la máxima igualdad en el sistema antes de producirse la “hecatombe”?

En efecto. Llaman crisis a no hacer gastos superfluos, porque de los gastos suntuarios, superfluos por defini­ción, no se pri­van los mi­llonarios. Ni el lujo ni los lujuriosos se resien­ten de la cri­sis, y por supuesto tampoco del desempleo porque ellos son los que emplean y son causantes, directos o indirectos, de la debacle... de ellos. La mayor parte de la pobla­ción tiene lo que tenía, y ese 20 por ciento de la población española que está en el umbral o vive de lleno en la po­breza, ya vivía en crisis perma­nente.

Por consi­guiente la crisis económica es una entelequia, un con­cepto abstracto asociado a la sensa­ción de estar per­diendo pie, el equilibrio. Nada más. Y puesto que no afecta ni a los ciertamente pobres por­que ya vivían con ella, ni a las grandes masas de po­bla­ción porque se mantie­nen, ni a los ricos, sólo y exclusivamente es cosa de avaros… Llaman per­der a no seguir los ricos llenán­dose los bolsilllos a costa de los que no lo son. Sólo eso.

La masa del Primer Mundo no tiene dinero para hacer gastos que so­bran, gastos caprichosos. Vivía por encima de sus posibilidades, por encima de lo razonable. La gente no tiene, ni tenía, dinero, por ejemplo, para cambiar de coche cada año, ni para cambiar de televi­sor cada mes, ni para comer en restaurantes de cinco estrellas que siguen abarrotados de opulentos. Pero no pasa nada que nos deba consternar. Sigue la bola… Todos se­guimos viviendo con una carga que no existiese ya, el desigual reparto de la riqueza y del crédito. Una carga añadida que o no existe más que en la cabeza o sólo co­bra interés por la estadís­tica.

Sí, porque el capitalismo hace de todo estadística y vive de la esta­dís­tica. Puede morirse de hambre un ser humano, aquí o a seis mil kilómetros de distancia, a cuenta del sis­tema, pero ¡qué importa, si a su lado otros 9 consumen neciamente! Qué sin sen­tido -incluso no lo entienden muchos de la más avanzada iz­quierda- reviste hoy día la sentencia de Voltaire: “la libertad de todo un pueblo no justi­fica el de­rramamiento de una sola gota de sangre”.

Pero eso sí, este sistema se puede permitir que un club de fútbol se gaste en la compra de un futbolista una cifra que permitiría cubrir el paro de 10.000 personas todo el año. (Se trafica, por cierto, con los futbolistas como se traficaba con los gladiadores y los escla­vos).

Lo que quiero decir, la tesis, es que al final la crisis no existe. Na­die la vive en realidad. Ni los ricos, ni la “mayoría” de las poblacio­nes occidentales, aun sin em­pleo, y menos los pobres. La crisis es un invento más del capita­lismo para purgar ideológica­mente sus mi­serias y drenar sus tejema­nejes por las cloacas. Pur­garse es una ne­cesidad biológica, pero también una “necesidad” del sistema y del mercado.

¡Ah! el mercado y las libertades formales que, privados de los bie­nes esenciales, tam­poco tienen los pobres. ¡Ah! la libertad política y económica por encima de todos, caiga quien caiga... Menos mal que nos queda la libertad desnuda, la interior, esa que nadie nos puede arrebatar; la tene­mos en toda circunstancia, en la democracia fal­seada, en la cár­cel o en las dicta­duras, con crisis y sin crisis, quie­ra o no quiera el opresor…

Jaime Richart en Kaos en la Red

lunes 13 de julio de 2009

Globalización de la solidaridad


La crisis financiera exige la construcción de un nuevo modelo social que suponga una salida capaz de superar un sistema económico que agrava las desigualdades y genera violencia.

Cuando participé en el Foro Económico Mundial para América Latina, pregunté: ante la actual crisis financiera, ¿se trata de salvar al capitalismo o a toda la humanidad? La respuesta es aparentemente obvia. ¿Por qué entonces el adverbio de modo? Por una sencilla razón: no son pocos los que creen que fuera del capitalismo la humanidad no tiene futuro. ¿Pero acaso tuvo pasado?

En cerca de 200 años de predominio del capitalismo el balance es excelente si consideramos la calidad de vida del 20% de la población mundial que vive en los países ricos del hemisferio norte. ¿Y el restante 80%? Excelente también para bancos y grandes empresas. Sin embargo, ¿cómo explicar, a la luz de los principios éticos y humanitarios más elementales, estos datos de la ONU y de la FAO: de seis mil quinientos millones de personas que habitan hoy el planeta, casi cuatro mil millones viven por debajo de la línea de pobreza, de los cuales mil trescientos millones por debajo de la línea de la miseria. Y 950 millones sufren desnutrición crónica.

Si queremos sacar algún provecho de la actual crisis financiera debemos pensar en cómo cambiar el rumbo de la historia y no sólo cómo salvar empresas, bancos y países insolventes. Debemos ir a la raíz de los problemas y avanzar lo más rápidamente posible en la construcción de una sociedad basada en la satisfacción de las necesidades sociales, de respeto a los derechos de la naturaleza y de participación popular en un contexto de libertades políticas.

El desafío consiste en construir un nuevo modelo económico y social que ponga las finanzas al servicio de un nuevo sistema democrático, fundado en la satisfacción de todos los derechos humanos.

La actual crisis exige nuevos paradigmas. Si el período medieval tuvo como paradigma la fe y el período moderno la razón, el posmoderno no puede cometer la equivocación de erigir el mercado en paradigma. Estamos todos en medio de una crisis que no es solamente financiera, sino también alimentaria, ambiental, energética, migratoria, social y política, y que pone en jaque la forma de producir, comerciar y consumir. El modo de ser humano. Una crisis de valores.

Desacelerado el marasmo financiero, es inútil que los gobiernos traten de convertir el dinero del contribuyente en tabla de salvación de conglomerados privados insolventes. La crisis exige que se encuentre una salida capaz de superar el sistema económico que agrava la desigualdad social, favorece la xenofobia y el racismo, criminaliza los movimientos sociales y genera violencia. Sistema que se empeña en priorizar la apropiación privada de los beneficios por encima de los derechos humanos universales, la propiedad privada por encima del bien común, e insiste en reducir a las personas a la condición de consumidores y no en promoverlas a la dignidad de ciudadanos.

Hay que transformar la ONU, reformada y democratizada, en un foro idóneo para articular las respuestas y soluciones a la crisis actual. Urge implementar mecanismos internacionales de control del movimiento de capitales, de regular el libre comercio, de poner fin a la supremacía del dólar y a los paraísos fiscales, y asegurar la estabilidad financiera a nivel mundial.

No encontraremos salida si no nos damos cuenta de que nuevos valores deben ser rigurosamente asumidos, como volver moralmente inaceptable la pobreza absoluta, en especial bajo la forma de hambre y desnutrición. Es necesario construir una cultura política de compartir los bienes de la Tierra y de los frutos del trabajo humano, y pasar de la globocolonización a la globalización de la solidaridad.

Las Metas del Milenio, y en especial los siete objetivos básicos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, de 1995, deben servir de base a un pacto para una nueva civilización: 1) Escolaridad primaria universal. 2) Reducción inmediata del analfabetismo de adultos en un 50%. 3) Atención primaria de salud para todos. 4) Eliminación de la desnutrición grave y reducción de la moderada en un 50%. 5) Servicios de planificación familiar. 6) Agua potable al alcance de todos. 7) Créditos a bajo interés para empresas sociales.
La experiencia histórica demuestra que el hacer efectivas esas metas exige transformaciones estructurales profundas en el modelo de sociedad que predomina hoy, de modo que se puedan reducir significativamente las profundas asimetrías entre naciones y las desigualdades entre personas.

FREI BETTO. Teólogo y escritor

sábado 11 de julio de 2009

Honduras resiste

jueves 9 de julio de 2009

Bloqueo de Gaza

En el Segundo Aniversario del bloqueo de Gaza: La ONU y 40 ONG piden el libre acceso de ayuda humanitaria.

Nosotros, las Naciones Unidas y las Organizaciones Humanitarias no Gubernamentales que trabajan en el territorio Palestino ocupado, condenamos enérgicamente el bloqueo de la Franja de Gaza que lleva en vigor dos años.

El bloqueo al cual han sido sometidos 1,5 millones de personas ha sido descrito por los altos cargos de Naciones Unidas y los líderes del mundo como un castigo colectivo, en violación del Derecho Internacional.

El volumen de bienes admitidos en la franja de Gaza bajo el bloqueo supone una cuarta parte de lo que se permitía con anterioridad al mismo. A pesar de que se permite la entrada de ocho de cada diez camiones cargados de alimentos, éstos solo tienen autorización para transportar 18 productos alimenticios básicos. Las semillas para la agricultura y los aportes cárnicos como los terneros, entre otros muchos productos, están prohibidos con lo que la población no pude paliar las deficiencias nutricionales que padecen. Incluso la ropa y los zapatos, los juguetes y los libros de texto están sistemáticamente prohibidos.

La población civil, en particular las mujeres, niños y ancianos, son víctimas de estas sanciones punitivas que les priva de la mayoría de los artículos básicos para mantener siquiera un mínimo nivel de vida. Asimismo, restringe severamente nuestra capacidad de ofrecer ayuda y asistencia al tiempo que aumenta la dependencia de la ayuda en Gaza a un nivel sin precedentes. Desde hace casi 6 meses, miles de personas viven en edificios dañados por la ofensiva israelí en Gaza. Estas personas continuarán viviendo en la más profunda miseria debido a que la prohibición de materiales de construcción continúa estrictamente en vigor.

Exigimos la apertura de los cruces en Gaza, de conformidad con los acuerdos internacionales y de conformidad con el reconocido universalmente los derechos humanos internacionales y normas del derecho humanitario.

La política de bloqueo a la Franja de Gaza está creando una atmósfera de privación que sólo puede hacer arraigar más la sensación de desesperanza y desesperación entre la gente. La población de Gaza necesita que se le muestre una alternativa de esperanza y dignidad. Permitiendo el desarrollo humano y la prosperidad es un primer paso fundamental hacia el establecimiento de una paz duradera.

ONU y 40 ONGs


lunes 6 de julio de 2009

Humanizar el Banco Mundial?



“Renuncio. No quiero ser cómplice”. Así comenzó Pierre Galand, hace una década y media, la carta de renuncia dirigida a sus colegas co-presidentes del Banco Mundial. Galand integraba el Grupo de Trabajo de las Organizaciones no Gubernamentales del Banco Mundial y su Comité de Iniciativas.

“Tomo la decisión de renunciar –expresó-, después de haber tenido oportunidad de observar la conducta del Banco Mundial durante tres años. En principio tuve la esperanza de que colaborando con el Grupo de Trabajo de las Organizaciones No Gubernamentales del Banco podría contribuir a mejorar el destino de los pueblos menos afortunados de la Tierra. Pero comprobé, en cambio, que la pobreza aumenta, el hambre mata más que las guerras, y el número de los que carecen de atención médica, de jóvenes analfabetos y sin familia crece día a día alcanzando cifras sin precedentes. Los remedios propuestos por el Banco Mundial para el desarrollo son medicamentos envenenados que agravan los problemas”.

Galand confiesa que sintió el deber de decir ¡basta! Y afirma categóricamente en su carta: “Ustedes se apoderaron de los discursos de las Organizaciones No Gubernamentales sobre el desarrollo, sobre la pobreza y la participación popular y, al mismo tiempo, proponen una política de ajustes estructurales que deja indefensos a los países del Sur”.

Denuncia, además, que “las empresas multinacionales llegan al Sur porque ustedes y sus colegas del Fondo Monetario Internacional crearon las condiciones para producir con el menor costo social” Y agrega: “La intervención conjunta del Banco Mundial y el Fondo Monetario representa una presión continua sobre las economías, para que sean cada vez más competitivas y produzcan cada vez más, objetivo que sólo se logra con la incesante presión que ustedes ejercen sobre los gobiernos para que economicen y reduzcan los beneficios sociales, considerados muy onerosos”

“Desde vuestro punto de vista -señala- los únicos gobiernos buenos son los que aceptan prostituir sus economías a favor de los intereses de las multinacionales y de los omnipotentes grupos financieros internacionales”
El Banco Mundial tiene el poder de intervenir en los asuntos internacionales y en los asuntos internos de las naciones. Fija las condiciones del desarrollo, pero no se considera responsable de sus consecuencias. Ha aprendido a elaborar excelentes análisis y es capaz de hablar de temas trascendentes, como la participación popular, la participación de la mujer, y hasta defiende los derechos humanos y ejerce presión para que se respeten.

Eso lleva a una pregunta, que formula Galand: “¿Por qué tan bellos discursos van acompañados de una práctica escandalosa? ¿Por qué en la práctica el Banco Mundial condiciona su apoyo a la aplicación de políticas de ajuste estructural criminales desde el punto de vista social? El Banco Mundial está muy bien informado sobre la pobreza y la marginación de enormes sectores de la población del planeta. Por tanto, se trata de puro cinismo”.

Y agrega Galand que en su opinión el Banco Mundial actúa de mala fe, porque “más allá de las palabras es un instrumento al servicio de un modelo ortodoxo de crecimiento basado en la competencia y no en la cooperación. En el tiempo que corre –denuncia- el crecimiento y la competencia son medios para el enriquecimiento cada vez más rápido de una minoría, sin resultados para el desarrollo y la cooperación”.

Después de haber participado durante tres años y medio en un diálogo con él como miembro de su Grupo de Trabajo, Galand aseguró que “no existe ninguna posibilidad de humanizar al Banco Mundial”.
Guillermo Chifflet

jueves 2 de julio de 2009

Hazañas bélicas


Hace unos días me encontré con un antiguo compañero del instituto y estuvimos recordando las “hazañas bélicas” de aquella época.

Recordamos cómo machacábamos al empollón de la clase en el instituto, o cómo bombardeábamos con tizas y borradores a los taxistas que tenían su parada bajo las ventanas de nuestra clase; cómo “Txino”, un compañero de clase y del barrio, tenía montado un negocio de reventa de las cosas que chorizaba en El Corte Inglés. También me vino a la memoria el día del intento de golpe de estado de Tejero. Ese 23 de febrero, yo salí de casa con una navaja en el bolsillo ¿pretendería enfrentarme con ella a los tanques?

Esos recuerdos del instituto propiciaron otros, de los fines de semana de discoteca por ejemplo, cuando eran frecuentes las peleas entre bandas. En una ocasión nos salvamos por los pelos, cuando a la salida de la discoteca nos esperaban los de Cruces con unos palos de dimensiones espectaculares. Salimos mezclados con un grupo de chavalas, en plan novios, que nos hicieron el favor de camuflarnos.

Los de Cruces eran los mayores enemigos de nuestro barrio (Zorrotza), aunque los de Santurce tampoco se quedaban atrás. En una ocasión secuestraron un autobús de línea para perseguir a unos colegas de nuestro barrio que huían en coche. Nosotros todavía no podíamos permitirnos ese lujo y volvíamos de la discoteca en el tren de cercanías, de coleo naturalmente.

Así que entenderéis que me hagan gracia ciertas críticas que se hacen a la juventud actual.

Naturalmente, todo esto que os cuento es confidencial, y exclusivo para los cuatro que leemos este blog. Si cualquier otra persona me pregunta por estos temas, incluída mi hija, lo negaré todo.


Montxo López (medianamente reformado)