Hoy se está imponiendo una manera de pensar, sentir y actuar: el tener más para consumir más de forma individualista, olvidándonos de los demás, de los pobres y de la naturaleza.
El valor más grande y apeticible es el dinero. Esta cultura nos está influyendo, aunque sea inconscientemente.
Se trata de un "modelo de deshumanización" contra el que ¿podemos luchar?

lunes 30 de noviembre de 2009

Demasiado grandes para este mundo


Los grandes supermercados asfixian a los pequeños agricultores con sus exigencias y su capacidad de controlar los precios. Algunos empiezan a ofrecer servicios bancarios para endeudar a la gente por medio del consumo desmedido.

Cinco cadenas de supermercados controlan más de la mitad de la distribución de alimentos en España. Miles de campesinos de un lado, millones de consumidores por otro y, en medio, la distribución de los alimentos en manos de cada vez menos empresas configuran un modelo de embudo, como en otras partes del mundo.

La más conocida de estas empresas, Wal Mart, ocupa el puesto 19 entre las 100 economías más poderosas del planeta. Este fenómeno, conocido como Walmartización, tiene sus orígenes en Estados Unidos, cuando se construyeron superficies de una magnitud nunca antes vista, con pasillos repletos de una variedad de productos a precios por debajo del resto del mercado.

Varias cadenas desarrollaron modelos similares. Pocos años después, aterrizaban en América Latina. Hace unas semanas, Irán abrió su primera tienda del grupo francés Carrefour, noticia que sorprendió por la supuesta animosidad del régimen de los ayatolás contra el “demonio” consumista.

Detractores de las grandes superficies comerciales denuncian los efectos colaterales de reducir gastos a costa de los derechos laborales, de incurrir en prácticas monopolistas y de dejar fuera de lugar a los pequeños productores. Se preguntan para qué abaratar productos si la gente no podrá comprarlos a causa de la destrucción de empleos y la quiebra de comercios que ya no pueden competir.

El monopolio de la distribución moderna permite imponer reglas comerciales que asfixian a agricultores y pequeños comerciantes, obligados a autoexplotarse o hacerlo con sus trabajadores para poder competir, denuncia la periodista Esther Vivas. Estos proveedores llegan casi a regalar sus productos, aunque muchos ni siquiera “cumplen las exigencias” de las grandes empresas.

Pero hay otros costes que el precio final de los productos no tiene en cuenta. La deslocalización alimentaria actual incrementa las distancias que recorren los alimentos antes de llegar al plato. La energía utilizada para mandar unas lechugas de Almería a Holanda es tres veces superior a la que se utiliza para cultivarlas, según la Fundación Terra.

Las fresas de California, el brócoli de Guatemala, los arándanos de Nueva Zelanda, la carne de Australia, las patatas de Italia, las habichuelas de Tailanda y las zanahorias de Sudáfrica para cocinar una comida típica inglesa genera 650 veces más emisiones de carbono que si se utilizaran productos locales.

Algunos productores europeos de fruta denuncian que supermercados como Carrefour acumulan grandes stocks de fruta para obligar a los agricultores a vender por debajo del precio real. Esta práctica desmonta la manida defensa de que la ley de la oferta y la demanda determina el precio de los productos.Hasta hace dos años, los pequeños comercios mexicanos eran el talón de Aquiles de las grandes superficies y de los supermercados que imitaron el modelo para sobrevivir. Gran parte de la población prefería acudir a los mercados al aire libre para comprar lo que necesitaba cuando surgiera la necesidad en lugar de recorrer grandes distancias en coche o en transporte público.

Conscientes de las arraigadas costumbres de la compra, Wal Mart ha invertido millones en adquirir comercios y grupos mexicanos. Además, ha abierto tiendas de auto servicio más pequeñas que permiten la competencia con los comercios tradicionales. En palabras de sus propios representantes, “la recesión económica ha resultado benéfica para Wal Mart de México”; han “logrado aprovechar la crisis, capitalizando la gente que quiere reducir las compras y que vive de un día para otro”; la gente que gana el salario mínimo “depende mucho de esto nada más para vivir”. De hecho, varios periódicos dedican parte de su sección financiera a decir que el gigante norteamericano no para de crecer en tiempo de crisis.

Wal Mart anunció la creación en 2010 de casi 15.000 empleos en sus más de 1.300 tiendas, interpretado como “agradecimiento” al Gobierno mexicano por la licencia para abrir Banco Wal Mart, que ofrecerá servicios bancarios a los clientes: retiro, depósito, consulta de saldos, préstamos y “facilidades” para comprar en sus tiendas. Un brazo más para ejercer aún más control sobre la gente por medio del consumo desmedido, causa de la crisis económica de la que ellos mismos se benefician. Aunque con menos margen, la decisión queda en consumidores que necesitan medios de comunicación responsables. Así tendrán elementos necesarios para tomar la decisión que en realidad les convenga.

CARLOS MIGUÉLEZ MONROY

jueves 26 de noviembre de 2009

Carta de Saramago a Aminatu Haidar


Si estuviera en Lanzarote, estaría contigo. Y no porque sea también un militante separatista, como te ha definido el embajador de Marruecos, sino precisamente por todo lo contrario: creo que el planeta es de todos y todos tenemos derecho a nuestro espacio para poder vivir en armonía.

Creo que los separatistas son los que separan a las personas de su tierra, la expulsan, tratan de desarraigarla para que, siendo algo distinto a lo que son, unos alcancen más poder y los otros pierdan su propia estima y acaben siendo engullidos por la sinrazón.

Marruecos con El Sahara incumple todas las normas de buena conducta. Despreciar a los saharauis es la demostración de que la Carta de los Derechos Humanos no se ha instalado en la sociedad marroquí, que no protesta con lo que se le hace al vecino, y es, sobre todo, la evidencia de que Marruecos no se respeta a sí mismo: quien está seguro de su pasado no necesita expropiar al de al lado para expresar una grandeza que nadie nunca reconocerá. Porque si el poder de Marruecos acaba doblegando a los saharauis, ese país, admirable por otras cosas, habrá obtenido la más triste victoria, una victoria sin honor, sin brillo, levantada sobre la vida y los sueños de tanta gente que quería vivir en paz en su tierra y con sus vecinos para, todos juntos, hacer del continente un lugar más habitable.

Querida Aminatu Haidar, has dado un ejemplo valioso que en todo en mundo se reconoce. No pongas en riesgo tu vida porque te quedan por delante muchas batallas y eres necesaria. Tus amigos, los amigos de tu pueblo, tomaremos el relevo en los foros que sean necesarios. Al Gobierno de España le pedimos sensibilidad. Contigo, con tu gente. Ya sabemos que las relaciones internacionales son muy complejas, pero hace muchos años que se abolió la esclavitud para las personas y para los pueblos. No se trata de humanitarismo: las resoluciones de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y el sentido común están de un lado, y en Marruecos y en España se sabe.

Dejemos que Aminatu regrese a casa con el reconocimiento de su valor, a las claras, porque son personas como ella quienes dan personalidad a nuestro tiempo, y sin Aminatu todos seríamos más pobres. Aminatu no tiene un problema, lo tiene Marruecos. Y puede resolverlo, tendrá que resolverlo y no solo para una mujer frágil, sino para todo un pueblo que no se rinde porque no puede entender ni la irracionalidad ni la voracidad expansionista, propia de otros tiempos y de otro grado de civilización.

Un abrazo muy fuerte, querida Aminatu Haidar.

José Saramago

domingo 22 de noviembre de 2009

Eutsi: "Beldur barik"



La canción de Eutsi forma parte de la campaña que la Dirección de Atención a las Víctimas de Violencia de Género del Gobierno Vasco, Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer y los Ayuntamientos Vascos a través de EUDEL, en el marco de la Red BERDINSAREA, han puesto en marcha para el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, el próximo 25 de noviembre. Lleva el lema "Beldur Barik" (Sin miedo).

Gorrotoa zure begiradan islatzen daezintasuna dakarkit burura, denbora luzea daramazu bakarrikzulotik atera ezinik... IXILIK!! Gorrotoa zure begiradan mantentzen dairtenbide bat bilatzeko ordua da, aments gaizto hontatik esnatzen zaragoiza iritsi da-ta!!! Begi distiratsu negarti horiek ez itzazu itxi, ordua iritsi da, eguna heltzear da. Berdintasuna nagusituko da egun batean, ez dago urruti, laster amaituko da... ZURE MOMENTUA IRITSI DA!! Gure ametsa laster egi bihurtuko da, orain arteko sufrimendua bukatzeanmundu berri bat hastear dagooooogogoratuuu... EZ ZAITZATELA ZAPALDU!! Begi distiratsu negarti horiek ez itzazu itxi, ordua iritsi da, eguna heltzear da. Berdintasuna nagusituko da egun batean, ez dago urruti, laster amaituko da...

jueves 19 de noviembre de 2009

La tierra es nuestra

lunes 16 de noviembre de 2009

Poder de clase en España


Este artículo contrasta los derechos laborales en Dinamarca con los existentes en España, señalando que el excesivo poder de la patronal explica la escasa protección social y limitada eficiencia económica existente en España.

Dos hechos ocurridos estos días (hechos que pasaron desapercibidos en los medios de información de mayor difusión del país) muestran lo retrasada que está España en su sensibilidad laboral y social. O dicho de otra manera, estos hechos documentan lo enormemente poderoso que es el mundo empresarial en nuestro país. Veamos.

El primer hecho es la decisión del equivalente a nuestro Instituto Nacional de Seguridad Social de Dinamarca, el cual ha decidido dar indemnizaciones a las mujeres con cáncer de mama, que lo hayan tenido como consecuencia de trabajar durante muchos años en turnos de noche, una condición laboral que se considera de alto riesgo para desarrollar tal enfermedad. El cáncer de mama es la causa de muerte más frecuente entre mujeres de 40 a 55 años, y representa el 45% de todos los cánceres que sufren las mujeres. En Dinamarca, una mujer con cáncer de mama, y que haya trabajado durante un largo periodo de su vida laboral en turnos de noche, y no tenga otros factores de riesgo que puedan haberle causado el cáncer, recibe automáticamente tal indemnización.

No así en España, donde tal causa de cáncer no es ni siquiera reconocida.

Mientras el Instituto Nacional de Seguridad Social de Dinamarca daba automáticamente la indemnización a 38 trabajadoras con cáncer de mama, que habían trabajado en turnos nocturnos más de veinte años, sin que tuvieran otros factores de riesgo, un Juzgado de lo Social (que decide en casos laborales) en Huesca, fallaba en contra de un trabajador que había contraído cáncer de páncreas como resultado de haber estado trabajando veinte años con compuestos químicos organoclonados, que se conoce causan este tipo de cáncer. Varios expertos declararon que las causas más importantes de este tipo de cáncer son el tabaco, la diabetes y la exposición a tales sustancias químicas. El paciente, el obrero Fernando Martínez (que falleció este junio), no fumaba, no tenía diabetes, ni ninguna otra condición que pudiera haberle causado tal tipo de cáncer. La causa era haber estado expuesto a estas sustancias químicas sin ninguna protección (que la empresa no proveyó). …Es más, en España no se reconocía el cáncer de páncreas como posible enfermedad laboral. Y así terminó el caso.

Varias conclusiones se derivan de estos hechos … Una, es el enorme poder de la patronal en España y el sesgo sistemático y sistémico de los tribunales, llamados de justicia, a favor de la patronal. Es una situación que debiera indignar a cualquier persona con sensibilidad democrática. La transición inmodélica que tuvimos en España significó un cambio de una dictadura (enormemente favorable a la clase empresarial) a un sistema democrático sumamente insuficiente, en que tal poder de clase se muestra en la gran desprotección de la clase trabajadora, desprotección que se reproduce en los tribunales.

La segunda conclusión es que este excesivo poder de la clase empresarial interfiere en la eficiencia de la economía española. Dinamarca, como los otros países nórdicos de tradición socialdemócrata (en este momento Dinamarca está gobernada por una coalición de partidos conservadores y liberales que han respetado las conquistas sociales adquiridas durante muchos años de gobierno socialdemócrata), es uno de los países que ofrece mayor protección y seguridad al trabajador, siendo, a la vez, uno de los países con mayor eficiencia económica. …La famosa flexiseguridad se inventó en Dinamarca. En aquel sistema, el trabajador y los sindicatos que les representan colaboran en flexibilizar el mercado de trabajo. Y lo hacen porque tal flexibilidad no afecta a su seguridad y protección social. El gasto público social (30% del PIB) y la legislación laboral protegen al trabajador. Aquí en España (el gasto en protección social es el 19% del PIB), el excesivo poder empresarial, mal acostumbrado al régimen dictatorial, quiere imponer la flexibilidad a base de desregular y empobrecer el mercado de trabajo, haciéndole incluso difícil al trabajador el recibir compensación por un daño que, en la mayoría de casos, se debe a la negligencia empresarial. El contraste entre los dos casos que cito en este artículo es abrumador y ofende a cualquier persona que haya luchado por tener un país más justo y democrático del que tenemos.

Y una tercera consecuencia es la escasa visibilidad mediática que tienen estos temas laborales, reflejo de un excesivo poder empresarial. Los medios de mayor difusión en el país ignoran estas realidades que alcanzan niveles de crueldad.

Leer el artículo completo en la web de
Vicenç Navarro

jueves 12 de noviembre de 2009

Una ocasión perdida


El 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín. Veinte años después, mientras el capitalismo, a su vez, vacila bajo los golpes de una crisis sistémica, ¿qué balance se puede establecer de las dos décadas que acaban de transcurrir? ¿Por qué otros muros, igual de indignantes, no se han derribado?

Simbólicamente, el hundimiento del muro de Berlín marca la conclusión de la guerra fría así como el fin -aunque la Unión Soviética no se disolvería hasta diciembre de 1991- del comunismo autoritario de Estado en Europa. Pero no el fin de la aspiración de millones de pobres a vivir dignamente en un mundo más justo e igualitario.
...
Cuando, en el otoño de 1989, ciudadanos de Alemania del Este se echan a la calle para exigir reformas democráticas, las autoridades dudan en disparar o no sobre las multitudes. Moscú anuncia que sus tropas estacionadas en Europa del Este no participarán en ninguna represión. La intensidad de las manifestaciones se multiplica. La suerte está echada. El muro de Berlín cae. En unos meses, uno tras otro, los regímenes comunistas de Europa son barridos. Incluidos los de Yugoslavia y Albania.

Constatación importante: el sistema se desploma por descomposición interna, y no a causa de una ofensiva del capitalismo que lo habría derrotado. En esos años, Estados Unidos se halla en grave recesión tras el "lunes negro" de Wall Street acaecido dos años antes (el Dow Jones había caído, el 19 de octubre de 1987, un 23%). Pero la interpretación que se dará es que, en el enfrentamiento que opone, desde el siglo XIX, el comunismo al capitalismo, éste se ha impuesto. Por KO. De ahí una suerte de ebriedad intelectual que hará creer a algunos en el "fin de la historia".

Error fatal. Al perder a su "mejor enemigo" -el que, mediante una relación de fuerzas constante, le obligaba a autorregularse y a moderar sus pulsiones-, el capitalismo se dejará arrastrar por sus peores instintos. Olvidando la promesa de hacer que el mundo se beneficie de los "dividendos de la paz", Washington impone en todas partes, a marchas forzadas, lo que cree ser la idea triunfal: la globalización económica. Es decir, la extensión al conjunto del planeta de los principios ultraliberales: financiarización de la economía, desprecio por el medio ambiente, privatizaciones, liquidación de los servicios públicos, precarización del trabajo, marginación de los sindicatos, brutal competencia entre los asalariados del mundo, deslocalizaciones, etc. En resumen, una vuelta al capitalismo salvaje. El multimillonario estadounidense Warren Buffet proclama: "Hay una lucha de clases, por supuesto, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que dirige la lucha. Y nosotros ganamos".
...
El mundo ha pasado a ser multipolar. Varios grandes países -Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica- forjan alianzas al margen de las potencias tradicionales. En Suramérica, Bolivia, Ecuador y Venezuela exploran nuevas vías del socialismo. Hasta el recurso al G-20 con motivo de la crisis económica global confirma que los países ricos del Norte no pueden solventar en solitario los principales problemas mundiales.

La oportunidad histórica que constituía la caída del muro de Berlín se ha desperdiciado. El mundo de hoy no es mejor. La crisis climática hace pender sobre la humanidad un peligro mortal. Y la suma de las cuatro crisis actuales -alimentaria, energética, ecológica y económica- da miedo. Las desigualdades han aumentado. La muralla del dinero es más imponente que nunca: la fortuna de las quinientas personas más ricas es superior a la de los quinientos millones más pobres... El muro que separa el Norte y el Sur permanece intacto: la malnutrición, la pobreza, el analfabetismo y la situación sanitaria incluso se han deteriorado, particularmente en África. Por no hablar del muro tecnológico.

Además, se han levantado nuevos muros: como el edificado por Israel contra los palestinos; o el de Estados Unidos contra los emigrantes latinoamericanos; o los de Europa contra los africanos... ¿Cuándo decidiremos destruir de una vez para siempre todos esos muros de la vergüenza?

Ignacio Ramonet

Leer el artículo completo en
Le Monde Diplomatique

lunes 9 de noviembre de 2009

30 años de Komite Internazionalistak


He recibido la siguiente invitación, que os traslado a los/as que leéis esto y creéis en la justicia y la solidaridad en el mundo:

"Han pasado muchos años desde que al calor de la Revolución Sandinista se creó Komite Internazionalistak, 30 años, exactamente. Desde entonces ha habido muchos cambios: hemos vivido muy buenos momentos, no tan buenos y muy malos. Son much@s l@s amig@s que hemos hecho en el camino hacia la Revolución, también l@s que se han caído en el camino.

Por eso, a los movimientos sociales de Euskal Herria, a los movimientos que han trabajado con nosotr@s en el mundo, a l@s ex militantes de Komite Internazionalistak, a l@s brigadistas, a los medios de comunicación alternativos, a las personas que trabajan conjuntamente con nosotr@s, a l@s que reciben el boletín herriak.org y a tod@s l@s Internacionalistas: Eskerrik Asko!!!

Sin vosotr@s no hubiésemos llegado hasta aquí. Como dice un refrán, “ La mala hierba nunca muere”. ¡Y en eso seguiremos, sin dar un paso atrás !

Como 30 años no se cumplen todos los días, os queremos invitar a la fiesta que se va celebrar el 28 de Noviembre, en Bilbao, en el barrio de Errekalde. Ese día tendremos la oportunidad de disfrutar de diferentes actividades: actividades para niñ@s (hinchables, taller de graffiti...), albokalaris por el barrio, venta de materiales de colectivos, comida popular en el Gaztetxe de Kukutxa (10 €), acto político, concierto de Betagarri y Dj Makala...

Berriz ere, eskerrik asko guztiei!!!
Mundu berri bat daramagulako bihotzean, Gora Internazionalismoa!!!
Gora Euskal Herria Internazionalista!!!
Egun horretan ikusiko garelakoan,Gora Herrien Borrokak!!!"

jueves 5 de noviembre de 2009

Refundemos un porvenir


De las cenizas del neoliberalismo se puede rehacer el mundo con un orden que revierta la insatisfacción de millones de personas por el enriquecimiento desvergonzado de unos pocos.

Una visión del mundo no es una manera de ver las cosas. Determina nuestros valores, dicta los criterios para nuestras acciones, impregna nuestra experiencia de lo que somos y hacemos. Otro mundo es posible si cambia nuestra visión del mundo, escribe Jordi Pigem. De ahí nuestro compromiso ante este desafío con el que nos interpelan los responsables de la crisis actual. Esta se produce en un momento en que ya existe una conjunción de crisis: energética, alimentaria, climática. Empieza por una inmobiliaria, bancaria, de las autoridades de regulación, industrial, social y, cuando todas estas condiciones se juntan, lo mismo que en meteorología se utiliza el término “tormenta perfecta”, tenemos esta “crisis perfecta”, dice Ignacio Ramonet.

La crisis climática ha sido originada por el productivismo industrial que se aceleró desde los años 50 y 60. En la larga historia del capitalismo moderno, hay una articulación constante entre el Estado y el mercado. Pero en estos últimos 30 años, el mercado ha querido hacer creer que podía funcionar sin ningún control por el Estado, e incluso contra el Estado. Esa idea de que el capitalismo puede autorregularse llegó a su apogeo en los el años 2005 y 2006. Se llegó a creer en el milagro de que se había suprimido la posibilidad de crisis sistémicas.

Esta irracional exuberancia, con la creación de nuevos instrumentos financieros, alejados de cualquier control, se había convertido en una desconexión de la economía financiera con la real. Y como cualquier burbuja acaba por estallar, lo ha hecho coincidiendo con una crisis sistémica. Ahora la dificultad es encontrar una vía de salida. El área financiera está empezando a reconstruirse, pero las otras dimensiones de la crisis aún no han alcanzado su cenit y, en cualquier momento, esta situación precaria puede volver a desbocarse.

Los responsable políticos no pueden abandonar la economía financiera a su propia autorregulación. Hay que regular los instrumentos financieros. Hay que crear una autoridad económica internacional, al estilo del Consejo de Seguridad de la ONU, porque el FMI y el BM también han sido vencidos por esta ideología perversa que rompe la relación de equilibrio con la naturaleza y con el mundo...

JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del
CCS

Leer el artículo completo en la
web de COMFIA-CCOO